¿El tiempo? ¿De qué cojones me estás hablando? Jajajaja, ingenuo. No te engañes más, el tiempo no cura nada. Ni un arañazo en la rodilla es capaz de curar el maldito tiempo. En el momento en que alguien o algo abre una herida en tu interior, nada lo cura. Es una herida permanente, para siempre, de esas que hacen daño; porque para un niño es más fácil dejar de sentir que soportar el dolor de esa herida, pensando que así, el tiempo se encargará de sanarla. O eso pensaba yo. Es mentira. Lo que desconocemos es que el tiempo no ayuda a cicatrizar esa fuerte herida, que solo la abre cada vez un poco más. La cruda realidad, es que la vida te la puedes tomar como si fuese un partido de tenis. Un partido de tenis en el que necesitas todas tus fuerzas para salvar un "match point" en contra, o lo que es peor, un punto de campeonato. Las veces que la vida te pone en contra del mundo, en las que te deja al borde del vacío o las que te abre una herida tras otra, son incontables. Y pese a creer que has salvado ese "match point" del partido, es solo un espejismo. Tras un rato de duros golpes y de tener probablemente algún golpe ganador, ella se vuelve a poner por encima y saca otro punto de partido. Siempre va por delante. Es lista, pícara, astuta; sabe lo que va a pasar en cada instante. Lo estudia con precisión y con velocidad para así hacerte más daño. Y de lo que nadie se ha dado cuenta, es de que el tiempo está de su parte y de que solo, no vas a conseguir canbiarlo. El tiempo, el tiempo, el tiempo... Chorradas. En mi vida, lo único que salva cada punto de partido, cada punto de campeonato y deja a la vida al borde de un tiro a bocajarro en la frente, es ella. Es ella la que me cura de todo. Es ella. Es su amor.
Quien vaya a ser feliz, lo sea hasta el último suspiro.
martes, 13 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011
2-6.
Como te he dicho hace unos minutos, tú también te mereces algo especial hoy. Sí, algo especial por todo lo que hemos pasado juntos, que no es poco. No hemos tenido épocas malas, sino épocas menos buenas que las demás y aún así, nos hemos querido como nadie.
Con esto, darte las gracias una vez más. Por todo, ya lo sabes. Que es el primer cumpleaños que paso contigo y... bueno, que tengo el pálpito de que serán muchos más.
Y nada, que te quiero con locura y que esto no sea probablemente ni la millonésima parte de bonito de lo que te mereces, pero es que tu te mereces el cielo (y aún así me parece poco). Solo eso, que te quiero, que te quiero muchísisisisimo, que... no sé, solo podría resumirse en una frase :
Que te amo, preciosa.
Con esto, darte las gracias una vez más. Por todo, ya lo sabes. Que es el primer cumpleaños que paso contigo y... bueno, que tengo el pálpito de que serán muchos más.
Y nada, que te quiero con locura y que esto no sea probablemente ni la millonésima parte de bonito de lo que te mereces, pero es que tu te mereces el cielo (y aún así me parece poco). Solo eso, que te quiero, que te quiero muchísisisisimo, que... no sé, solo podría resumirse en una frase :
Que te amo, preciosa.
domingo, 4 de diciembre de 2011
La vida es un cúmulo de sucesos diseñados por el destino. Una historia paralela para todo aquel que decida vivirla. Pero yo soy de los que piensas que para vivir en esta vida, hay que hacerlo bien. Hay que dejarse llevar hasta el último suspiro entrecortado mientras agonizas antes de que te llame la muerte.
Las cosas están escritas por alguien, no sé por quién, ni por qué, pero sé que hay alguien. Que alguien tiene el poder sobrehumano de decidir en la vida de la gente como va a ser, los obstáculos que va a tener, su felicidad. Alguien que nos maneja como si fuéramos unos putos títeres en una obra de teatro; como si la vida de por si no fuera ya lo bastante puta. Pero ese alguien no es el encargado de ponerle un punto, una coma, o un inciso a tu vida. Ese alguien la escribe y poco a poco te va mostrando su guión, paso por paso, como si fuéramos robots programados para vivir de una forma sistemática. Pero mientras estés vivo, mientras seas capaz de levantarte con cada tropiezo y de secar cada lágrima con la manga de tu camisa, tú tendrás un poder de elección entre hacerle caso al gilipollas del guionista o vivir la vida de forma improvisada. Yo he vivido de forma improvisada, eligiendo mi propio camino y dejando huella por cada sitio que he pisado o al menos intentándolo y de verdad, estoy orugllo de mi mismo. Estoy orgulloso de mi mismo porque he aprendido de los malos ratos. He aprendido a no ahogarme en un vaso de agua, a rectificar los errores. He aprendido a querer, a sentir dentro cosas que nadie siente. Estoy orgulloso de ser de los pocos valientes que ha decidido aporrear a la vida, darle con la puerta en la cara, mirarla a los ojos y decirle : Yo soy el que decide. Porque lo mejor de esta puñetera vida, es curarte tus heridas con la persona que tú quieres a tu lado y no con la que te pone un titiritero.
"Yo tampoco sé vivir, estoy improvisando". Y me siento especial por hacerlo.
Las cosas están escritas por alguien, no sé por quién, ni por qué, pero sé que hay alguien. Que alguien tiene el poder sobrehumano de decidir en la vida de la gente como va a ser, los obstáculos que va a tener, su felicidad. Alguien que nos maneja como si fuéramos unos putos títeres en una obra de teatro; como si la vida de por si no fuera ya lo bastante puta. Pero ese alguien no es el encargado de ponerle un punto, una coma, o un inciso a tu vida. Ese alguien la escribe y poco a poco te va mostrando su guión, paso por paso, como si fuéramos robots programados para vivir de una forma sistemática. Pero mientras estés vivo, mientras seas capaz de levantarte con cada tropiezo y de secar cada lágrima con la manga de tu camisa, tú tendrás un poder de elección entre hacerle caso al gilipollas del guionista o vivir la vida de forma improvisada. Yo he vivido de forma improvisada, eligiendo mi propio camino y dejando huella por cada sitio que he pisado o al menos intentándolo y de verdad, estoy orugllo de mi mismo. Estoy orgulloso de mi mismo porque he aprendido de los malos ratos. He aprendido a no ahogarme en un vaso de agua, a rectificar los errores. He aprendido a querer, a sentir dentro cosas que nadie siente. Estoy orgulloso de ser de los pocos valientes que ha decidido aporrear a la vida, darle con la puerta en la cara, mirarla a los ojos y decirle : Yo soy el que decide. Porque lo mejor de esta puñetera vida, es curarte tus heridas con la persona que tú quieres a tu lado y no con la que te pone un titiritero.
"Yo tampoco sé vivir, estoy improvisando". Y me siento especial por hacerlo.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Sé libre y*
Hay que vivir sin mesuras, hay que perder la compostura, hay que notar que la vida se nos escapa por las costuras.
*coge este tren que se te ofrece y vete libre, vive, crece : sé tu jefe.
*coge este tren que se te ofrece y vete libre, vive, crece : sé tu jefe.
martes, 29 de noviembre de 2011
Esperanza.
"Esperar vuestro momento"- Michael Jordan, tiempo muerto de la final de 1998.
Según esto, el baloncesto son momentos. Y tanto o más como el baloncesto, la vida son momentos. Cada momento, cada puto segundo de tu vida es único e irrepetible. El mayor escudo, el mayor armazón para conseguir salir de los malos momentos, eres tú mismo. Tú, tu confianza en ti, tu fuerza interior... Tu esperanza. Se pueden perder las ganas, la fe, el sentimiento... Pero nunca la esperanza. La esperanza es un aire refrescante en tu vida. Es algo con lo que tienes que convivir aunque duela, aunque te haga trizas. Y créanme, si no pierdes la esperanza, lo bueno acabará llegando.
Yo estuve apunto. Mi toalla había rozado el suelo unas cuantas veces y mi esperanza y mi fuerza interior estaban al borde del K.O. Como si de Mike Tyson se tratase, la vida me había noqueado de tal manera que vagaba confuso, sin rumbo. Sin conocerme a mi mismo, desquiciándome a cada minuto que pasaba. Mi confianza empezaba a sobrepasar los límites de lo ínfimo y mi sonrisa había desaparecido de mi cara, como si todo lo vivido anteriormente hubiera sido un espejismo. Pero como el de todos algún día, mi momento terminó por llegar. Cual ave fénix supe resurgir de mis cenizas. Apoyándome en el amor, en mi confianza... En la esperanza que nunca había perdido. Y ahora, obsérvenme bien, porque nunca van a ver a una persona tan confiada en si misma como a mi.
Hoy es mi renacimiento.
Según esto, el baloncesto son momentos. Y tanto o más como el baloncesto, la vida son momentos. Cada momento, cada puto segundo de tu vida es único e irrepetible. El mayor escudo, el mayor armazón para conseguir salir de los malos momentos, eres tú mismo. Tú, tu confianza en ti, tu fuerza interior... Tu esperanza. Se pueden perder las ganas, la fe, el sentimiento... Pero nunca la esperanza. La esperanza es un aire refrescante en tu vida. Es algo con lo que tienes que convivir aunque duela, aunque te haga trizas. Y créanme, si no pierdes la esperanza, lo bueno acabará llegando.
Yo estuve apunto. Mi toalla había rozado el suelo unas cuantas veces y mi esperanza y mi fuerza interior estaban al borde del K.O. Como si de Mike Tyson se tratase, la vida me había noqueado de tal manera que vagaba confuso, sin rumbo. Sin conocerme a mi mismo, desquiciándome a cada minuto que pasaba. Mi confianza empezaba a sobrepasar los límites de lo ínfimo y mi sonrisa había desaparecido de mi cara, como si todo lo vivido anteriormente hubiera sido un espejismo. Pero como el de todos algún día, mi momento terminó por llegar. Cual ave fénix supe resurgir de mis cenizas. Apoyándome en el amor, en mi confianza... En la esperanza que nunca había perdido. Y ahora, obsérvenme bien, porque nunca van a ver a una persona tan confiada en si misma como a mi.
Hoy es mi renacimiento.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Gracias.
Por cada momento de calor entre tus brazos, por cada beso sorprendente y apasionado, por cada te quiero al oído. Por cada mordisco a mi oreja, por cada vez que me pegas porque me meto contigo, por cada tontería de la que estamos diez minutos riéndonos. Por cada lección que me diste sobre la vida, por cada abrazo cuando las lágrimas empapaban tu camiseta, por cada gesto de rabia. Por saber perdonar mis tonterías y rectificar las tuyas, aunque en algunos momentos es difícil. Por cada palabra dura que me has dicho y por perdonarme las que te he dicho yo. Por hacerme ver que en la vida, con amor, todo es mucho fácil. Gracias por cada caricia y por cada "¡Guapo!", por dejarme observar todas y cada una de tus sonrisas. Por estar conmigo día a día, pase lo que pase. Por tu seguridad en nosotros, por tu confianza puesta en mi. Gracias, muchas gracias. Simplemente, gracias por quererme.
Feliz 26, preciosa. Nunca olvides ningún momento conmigo, por favor. Te amo.
Gracias por existir mi amor.
Feliz 26, preciosa. Nunca olvides ningún momento conmigo, por favor. Te amo.
Gracias por existir mi amor.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Love.
-"Señores, vamos a hablar de amor. Vamos a decir sin miedo que el amor es la puta clave de la felicidad.
Nunca comprenderé porque hay gente que ama con miedo al futuro. Gente que tiene miedo a sentirse dependiente de otro ser humano. Que define el amor como una suma de amistad y sexo. Gente que no tiene los valores, principios o cojones para decir "Yo amo a esa persona". Cobardes. Escapan de lo desconocido. Escapan de sentimientos afectivos, sin darse cuenta de que el mayor sentimiento del mundo, es el amor. Sin darse cuenta de que quizás aparezca sin avisar, en un momento inesperado. Sin darse cuenta de que cuando tengan ese sentimiento dentro, no querrán desprenderse de él en su puta vida. Sin darse cuenta de que querer a una persona, es lo que va a salvar su vida de ser un desgraciado."
+"Una pregunta... Algo íntima, no me la conteste si no quiere. ¿Usted cómo encontró el amor?
-"Yo... Yo... Encontré el amor saludando a una persona con las siguientes palabras : "Eh, a ti te gusta Sergio Llull". Y créanme, será absurdo, pero es lo mejor que he hecho en la vida."
Nunca comprenderé porque hay gente que ama con miedo al futuro. Gente que tiene miedo a sentirse dependiente de otro ser humano. Que define el amor como una suma de amistad y sexo. Gente que no tiene los valores, principios o cojones para decir "Yo amo a esa persona". Cobardes. Escapan de lo desconocido. Escapan de sentimientos afectivos, sin darse cuenta de que el mayor sentimiento del mundo, es el amor. Sin darse cuenta de que quizás aparezca sin avisar, en un momento inesperado. Sin darse cuenta de que cuando tengan ese sentimiento dentro, no querrán desprenderse de él en su puta vida. Sin darse cuenta de que querer a una persona, es lo que va a salvar su vida de ser un desgraciado."
+"Una pregunta... Algo íntima, no me la conteste si no quiere. ¿Usted cómo encontró el amor?
-"Yo... Yo... Encontré el amor saludando a una persona con las siguientes palabras : "Eh, a ti te gusta Sergio Llull". Y créanme, será absurdo, pero es lo mejor que he hecho en la vida."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






